Pero no están en su mejor momento. Hartos de discusiones, empiezan a plantearse las cosas, Leyre ya no cree que haya magia entre ellos. Cree que lo mejor es separar sus caminos. Pero no quiere hacerlo, porque le ama.
Darío por supuesto tampoco quiere. Está enamorado de ella aunque la situación le puede.
Leyre con sus rayadas y por primera vez él la manda a la mierda.
Puñal en el centro de su corazón. Patada por el pecho. El mundo se le viene encima.
Darío no tiene mucho carácter, y menos con Leyre. No le sale. Le quiere. Pero hoy se siente superado.
Ella, que no está pasando por su mejor momento, ni lo piensa.
Coge la cuchilla con la que tantos cortes se ha hecho en sus brazos e intenta quitarse la vida.
"Vete a la mierda". No parece tanto, pero a Leyre eso le acababa de matar.
"Espero que no te arrepientas de tus palabras"- le dice. Y mientras en su cabeza retumba las despreciables palabras que acababa de soltarle su amor, va cortando sus brazos.
Un corte tras otro. Separados por escasos centímetros.
La sangre recorre sus brazos, encharca sus pantalones y las sábanas de su cama.
Mientras nota como su sangre brota se despide de él.
"Lo siento" "Espero que seas feliz".
A lo que él enfurecido le contesta que era ella quien le animaba para que dijera lo que pensara, para que tuviera carácter y que cada vez que lo hacía rompían por lo que era mejor que se quedara callado.
"No, no vamos a dejarlo. Esta claro que no puedo vivir sin ti".
No iban a dejarlo. Como ella le prometió tantas veces en tantos días, le amaría hasta que sus huesos se hicieran cenizas.
Darío no entendía nada. ¿A que venía tanta despedida entonces?
Leyre estaba sin fuerzas. Blanca. Apenas conseguía escribirle.
"Lo siento. No quería que pasara esto." "No quiero que te sientas culpable. Sé feliz"
Se despide. Su último aliento es para pedir perdón.
Por el daño causado, por lo que estaba haciendo.
"Vete a la mierda" Retumbaba en su cabeza.
"Me estas perdiendo"- le dijo Leyre horas antes.
Y así fue. Darío estalló. Tres palabras. Una "simple" expresión en su peor momento.
Su corazón dejó de
No hay comentarios:
Publicar un comentario