Desde hacía varios días no hacía más que rayarse.
"¿Qué siente por ella? ¿Y ella por él? ¿Qué pasó exactamente cuando se vieron?"
Aquél día, Leyre tuvo la oportunidad de demostrarse a sí misma que estaba equivocada. Fue en busca de la prueba. ¿Qué esperaba encontrar? NADA.
Pero encontró algo y se dio cuenta de que no estaba equivocada. Por más que su novio lo negase, aún sentía algo por Estefanía.
Dicen que cuando alguien se emborracha, se acuerda de la persona que le gusta. Y ahí estaba la prueba que indicaba que esa noche, Darío se acordó de Estefanía, una chica que le molaba antes de que empezara a salir con Leyre.
Días después, él se justifica diciendo que estaba borracho y es ahí cuando Leyre se hunde. "No se acordó de mí, sino de ella", pensó Leyre.
Por el bien de los dos, por el bien de la relación, Leyre trataba de olvidarlo, pero mirar sus pertenencias fue su gran error. Ver llorar a su felicidad, fue lo que más le dolió. Noche tras noche le ahoga el error que cometió.
Dos meses han pasado y todas las noches la misma rutina. Escucha música durante horas para no pensar.
Darío había salido a comprar algo y había quedado el móvil allí.
Leyre sabía que no debía hacerlo, pero cayó en la tentación, lo necesitaba. Necesitaba saber que se equivocaba, que su novio le había dicho la verdad cuando le dijo que ya no mantenía ningún tipo de contacto con Estefanía.
Aunque ella es de esas chicas que se guían por el corazón, esa tarde se dejó guiar por su cabeza, algo le decía que Darío le ocultaba algo.
Miró su móvil con la esperanza de no encontrar nada. Ni una llamada, ni un sms, ni una foto.. NADA.
Pero la suerte jugó en su contra. Primero vio el registro de llamadas. Vio su nombre. Se sentía confusa, nerviosa... Ni siquiera se fijó quién llamó a quién. No necesitaba saberlo. No quería saberlo. Tenía lo que quería, o peor, tenía lo que NO quería. A pesar de todo, cuando logró reaccionar, no contenta con la llamada, miró los sms. Primero los recibidos. Allí estaba el nombre de ella una vez más. Leyó el mensaje. "Es una respuesta", pensó.
Inmediatamente fue a los sms enviados. Sí. Fue él quien le envió primero un sms a Estefanía. Fue él quien la buscó.
Leyre entró en sock. Dejó el móvil en su sitio y salió a la terraza. Necesitaba aire. Se sentía ahogada. Muerta en vida.
Apenas hacía un mes que habían empezado a salir. Pero siempre habían conectado bastante bien.
Sólo habían pasado 6 meses de que se conocían.
Al principio hablaban a diario, a todas horas. Al mes de conocerle, Leyre sentía que Darío era la persona que buscaba. Conforme pasaba el tiempo se sentía más ilusionada. Hablaba de él a sus amigas, escribía su nombre por todas partes. Llegó un momento en el que parecían novios de verdad. Pero no lo fueron realmente hasta que una tarde que quedaron, se besaron.
Recuerda cómo se sintió aquella vez. Estaba lloviendo y se refugiaron en la caseta de un parque. Sentados en un banco, se fueron acercando poco a poco hasta que al fin sus labios se juntaron mientras Leyre sentía cómo su corazón había olvidado latir por un instante. Nunca había sido tan feliz hasta ese momento.
Cuando Darío llegó, intentó no pensar en lo que había visto. Aunque se sentía engañada, no le quiso dar importancia, pero no pudo evitar preguntarse por qué su novio al menos no le había dicho que se habían visto.
Él se dio cuenta de que a Leyre le pasaba algo. "¿Qué te pasa? ¿Estás bien?", le preguntaba.
Leyre asentía pero por más que lo intentó, no consiguió ocultarlo, así que le preguntó : "¿Aún sientes algo por ella?"
El chico estaba confuso, no sabía de quién hablaba.
"¿Te sigue gustando?" siguió preguntándole su novia.
Aunque le costó entender de quién hablaba, Darío al fin lo comprendió pero no entendía a qué venían esas preguntas.
Leyre no podía confesarle lo que había hecho así que no le quedó otra que conformarse con la respuesta de su novio cuando le aseguraba que no había nada entre ellos.
Una semana después, ella no pudo evitarlo más y le contó lo que hizo. Discutieron. Ella lloraba mientras recordaba lo que le dijeron unos meses antes: "Cuando alguien se emborracha, piensa en la persona que le gusta".Lloraba al imaginarse a su novio con unas copas de más, de fiesta con Estefanía en lugar de llamarla a ella.
Lloraba porque esa noche era su cumpleaños y su novio sólo se le había mandado un mensaje. Bonito, sí. Pero a ella sólo le había mandado un sms mientras que con Estefanía habló por teléfono, la vio y le mandó un sms: "¿Dónde te metiste? No te volví a ver".
Darío se dio cuenta del daño que le había hecho a su novia y no pudo evitar las lágrimas mientras le pedía perdón.
Eso le hizo sentirse más culpable a Leyre. No. No era ella la que debía sentirse culpable.
Pero miró su móvil e hizo llorar a su felicidad. Eran motivos más que suficientes para sentirse realmente culpable.
Aunque Darío le hizo mucho daño, a pesar de que le había dado motivos para no confiar en él, ella se sentía como una mierda.
Dicen que a veces es tierno ver a un chico llorar. Normalmente ellos se hacen los fuertes, los pasotas... pero cuando lloran demuestran que tienen sentimientos.
No. A Leyre no le parecía nada tierno ver cómo Darío lloraba por su culpa. Es más, se sentía como una mierda a pesar de que días antes se había sentido muerta en vida por lo sucedido.
¿Perdería a Darío?¿Alguna vez le había tenido?
A pesar de todo se perdonaron y entre lágrimas Leyre le dijo a Darío que él era demasiado para ella, pues era lo que sentía en ese momento y lo que siente todavía.
Él le prometió no tener más contacto con Estefanía, prometió borrarla de su vida. Leyre no estaba de acuerdo con eso, pues podían seguir siendo amigos pero guardando las distancias y cambiando el tipo de relación.¿Estefanía y Darío podían ser amigos no? Pero él creyó que era lo mejor para los dos así que Leyre aceptó y siguió confiando en su novio.
Pero ahí estaba ella, una noche más escuchando miles de canciones y esperando que alguna le hiciera sentir mejor. No fue así. Le parecía que todas las canciones hablaban de él, de ella, de ellos.
Leyre se durmió llorando, como casi todas las noches desde los últimos dos meses.