viernes, 28 de marzo de 2014

Hoy desperté con ganas de escribir lo que mi boca no consigue decirte.
Difícil expresar lo que este bohemio corazón siente desde que poco a poco fuiste dándole vida.
La luz de tu mirada, el calor de tus abrazos, tanto anhelo de tu cuerpo, tanto anhelo de tu alma inexistente.
Un beso que exprese el dolor que me marchita cada día por no tenerte a mi vera.
Jodida distancia la que nos separa. Distancia que no se mide en kilómetros, ni siquiera en versos.
Distancia que pones tú, que pongo yo.
Tratando de buscar consuelo, busco agonizada palabras que me alienten.
Palabras que no llego a creer del todo, pero que necesito para seguir viva.
"Muero por ti". Tan exagerada parece esta expresión. Mas no es del todo incierto, ya que si sigo viva es en parte por ti. Y bien lo sabes.
Pensando en tu ardiente mirada, buscando en el fondo de tu ser, yo se que tú me amas. O me amaste. Con la misma locura con la que yo te amo a ti.
¿Por qué no nos da miedo pelear pero tememos amar? ¿Por qué hay quien teme ser amado? ¿Por qué no aceptas que mis labios tienen sed de tu bocas?
Déjate amar. No estoy segura de poder hacerte feliz las 24 horas del día. Pero sé  con total certeza, que voy a amarte sin medidas. De sol a sol. De día y de noche. En cada atardecer.
Solo déjate amar, amor.

sábado, 8 de marzo de 2014

Después de un año, aquí estamos.

Uff! Hace un año que no escribo. 
¡Las cosas han cambiado tantísimo..!
La primera en cambiar, he sido yo. 
Sigo considerándome esa chica romántica (pero no empalagosa) que hace 3 ó 4 años, pero mi vida ya no gira tanto alrededor del amor.
Hay mil cosas más. 
Estoy cumpliendo un sueño. Estoy estudiando lo que quería. 
Me ha costado entrar pero la suerte jugó a mi favor, al menos por una vez en la vida. 
Aunque he madurado, en mil momentos me he comportado como una auténtica estúpida y he cometido errores que jamás pensé que cometería. 
Pero quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. 
A veces, si la niña que era hace unos 8 años, me viera ahora... no se lo creería. Me daría un buen guantazo pero también me felicitaría y es que en algunos aspectos he cambiado para mal, pero en otros ha sido para bien. 
Poco a poco, aunque a paso de hormiga, voy adquiriendo confianza, seguridad. Y de eso puedo estar orgullosa. 
¡Valiente niñata..!
Ahora he de irme. Trataré de escribir más a menudo. 
Esto parece una entrada de un diario, pero no pretendo que me lean. Es más por desahogarme. 
De ahí el nombre del blog, no tengo tema en concreto. Hablo de lo que me apetece y ya.
Hasta la próxima entrada.