Cuando me hablaban de una relación a distancia, cuando contaban una historia en la que vivían a cientos de kilómetros el uno del otro, Siempre.. SIEMPRE pensaba lo mismo "esto es de locos.." "¿cómo pueden pasar tanto tiempo sin verse?" "¿cómo pueden aguantar tanto?" "y encima sin celos, ni desconfianza de por medio..." "¿de verdad se quieren.. o están por estar?" ... infinidad de preguntas, de tonterías que se me pasaban por la cabeza sobre las personas que mantenían una relación a distancia..
Ahora, después de más de un año luchando día a día contra la distancia, entendí que no es más que un montón de números que te separan de tu sueño, que los dos miráis la misma luna, que paseáis bajo el mismo cielo y que precisamente quererle como a nadie es el motivo por el que aguantas lo que haga falta.. (L)
Nunca pensé que estaría con alguien que vive en otra ciudad, pero la verdad es que me enamoré como nunca lo había hecho y no me arrepiento de ello. Fue sin querer, casi sin darme cuenta, no sé exactamente en que momento pasó, ni cómo sucedió. No, no me importa siquiera. Así es la realidad. Nuevas sensaciones, sentimientos que nunca antes había tenido. ¿Qué podía hacer? Por primera vez en la vida arriesgué. Era un TODO o NADA. ¿Qué podía perder? Mucho. Pero ganaba todo lo que podía llegar a ganar. Di un paso al frente. Un pequeño paso para la humanidad pero un gran paso para mi. Por suerte acerté. Jugué todo a una sola carta y aceptaría las consecuencias pasara lo que pasara. Gané. ¿Consecuencias? Adaptarme.
Mandar a tomar por culo a la distancia, mantener los celos bien enterrados a pesar de las habladurías de la gente, confiar en él plenamente a menos que me de motivos para no hacerlo, aguantar las horas que paso queriéndole en silencio, soportar que sólo pueda verlo cada equis tiempo (una vez al mes, cada dos semanas... según se pueda), acostumbrarme a no escuchar apenas un tequiero de su boca, quedarme con las ganas de darle un abrazo para olvidar un mal día, tratar de no discutir... porque créeme, las discusiones a distancia son las que mas duelen, no poder reconciliarte en condiciones, simplemente discutes, te enfadas, desconectas el msn para no seguir con ello o uno de los dos decide no seguir con la discusión y trata de calmar las cosas.
¿Qué cuánto daría por una discusión cara a cara con él? Mucho. No, no es porque me guste discutir, es porque siempre discutimos por tonterías, son pequeñas discusiones pero lo más bonito de eso sin duda son las reconciliaciones. ¿Y su manera de tranquilizarme? Me enamoran aún más.. si cabe. :)
Y bien, ¿qué quiero decir con esto? Es simple.
Todo el mundo me pregunta ¿Cómo te has podido enamorar de alguien que ni siquiera vive en tu ciudad? ¿Cómo puedes aguantar tanto tiempo sin verle? ¿No piensas nunca que ahora mismo podría estar con otra? ¿No crees que te está engañando? ¿Cómo confías en él? ¿Nunca te entran los celos?...
De la mejor forma que puedo trato de hacerle entender que si de verdad quieres a alguien, si realmente estás enamorad@ no te importa NADA lo que tengas que esperar, no te importan esos sacrificios que tengas que hacer...
¿Que cómo me pude enamorar de alguien que vive a kilómetros de mi? Me hubiese enamorado de él viviese en mi mismo piso o en otro continente.
Es cierto que al principio todo era demasiado para mi. No aguantaba. Los meses pasaban y yo seguía sin acostumbrarme. Largas noches en vela, llorando por quererle y no tenerle. Días grises con ganas de abandonar.. Pero él hizo que no me rindiera, me hizo entender que sería para SIEMPRE, que merecería la pena, que realmente nunca me equivoqué y que él era quien siempre soñé.
Y entonces cambié el chip, no tenía otra alternativa, dejé de rayarme por todo y nada a la vez y decidí luchar día a día por mi sueño, por él.
Para las demás preguntas tengo una sola respuesta: quererle como a nadie es el motivo por el cual aguanto lo que haga falta.. (L)
No hay comentarios:
Publicar un comentario